Sebastián V., de 31 años, afiliado a OMINT Plan Global, sufrió una necrosis avascular de cabeza femoral, una afección que requiere cirugía con colocación de prótesis total de cadera. Sebastián es ciclista amateur y lleva una vida muy activa.
El equipo médico del Sanatorio Finochietto indicó expresamente el uso de una prótesis importada (marca Stryker, modelo Trident), por ser la única que ofrece:
- Mayor durabilidad (hasta 15-20 años).
- Adaptabilidad al cuerpo joven con alta actividad física.
- Menor índice de revisiones quirúrgicas a corto plazo.
OMINT negó la cobertura total
OMINT rechazó la cobertura de la prótesis prescripta, ofreciendo en su lugar:
- Una prótesis nacional genérica, sin especificación de marca.
- Solo cobertura parcial, sin contemplar costos de instrumental ni componentes especiales.
- Costos reales del tratamiento
Precio estimado (junio 2025)
Prótesis importada Stryker Trident
$4.800.000 ARS
Instrumental descartable asociado
$700.000 ARS
Internación + cirugía
$2.100.000 ARS
Estudios prequirúrgicos y postoperatorios
$320.000 ARS
Total sin cobertura
$7.920.000 ARS
Una alternativa nacional genérica cuesta aproximadamente la mitad, pero sin respaldo médico ni evidencia de igual eficacia a largo plazo.
Argumentaron que el uso de la prótesis importada era “innecesario” y que “existía alternativa nacional equivalente”, algo que el médico desmintió categóricamente.
Conforme a todo lo relatado por el afiliado decidimos iniciar una acción de amparo con medida cautelar, solicitando la cobertura total, inmediata y sin reemplazos arbitrarios de la prótesis importada, más aun por las recomendaciones y certificados que emitió el médico tratante.
A los 10 días, el Juez resolvió: “Ordénase a OMINT a cubrir, en el plazo de 72 horas, la totalidad del tratamiento quirúrgico indicado, incluyendo la prótesis de origen importado marca Stryker, conforme lo prescripto por el médico tratante, bajo apercibimiento de astreintes.”
En una de las conclusiones agregó «La decisión sobre el tipo de prótesis a utilizar no le compete a la prepaga, sino al médico que conoce el cuadro clínico y la vida del paciente. Sustituirla por razones meramente económicas es una intromisión ilegítima y peligrosa.”
Cuando tenés menos de 35 y te dicen “no te corresponde”
Cada cuerpo, cada diagnóstico y cada proyecto de vida cuenta.
Nadie puede decidir por vos qué prótesis necesitás. Si el médico lo indica, la prepaga debe cumplir.Entendemos que los problemas de nuestros clientes demandan más de nosotros que meros conocimientos jurídicos. Por ello le ofrecemos nuestra experiencia, conocimiento practico y sectorial. Hacemos lo que mejor sabemos hacer para quienes lo necesitan.
Nos apasiona dar soluciones a asuntos complejos con excelencia y profesionalidad, sobre todo desde una dimensión profundamente humana. Nos avalan 25 años de dedicarnos al Derecho a la salud. ESTUDIO JURIDICO SCIOLLA-CASARIEGO.ESPECIALISTAS EN DERECHO A LA SALUD.
Contacto: Podes ver más información en nuestra página institucional del estudio SCIOLLA.CASARIEGO https://sciolla-casariego.com/
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Teléfono: 011 1561899384
Publicado por SCIOLLA-CASARIEGO ESPECIALISTAS EN AMPAROS
A QUE SE DEDICA EL ESTUDIO-QUIENES SOMOS
Nos especializamos en Amparos de Salud, ante la negativa de las Obras
Sociales o Prepagas a brindar las prestaciones médicos asistenciales que
corresponden. La acción de amparo es una herramienta judicial rápida y
eficaz, que resguarda los derechos fundamentales de las personas.
Entendemos que los problemas de nuestros clientes demandan más de
nosotros que meros conocimientos jurídicos. Por ello le ofrecemos
nuestra experiencia, conocimiento práctico y sectorial. Hacemos lo que
mejor sabemos hacer para quienes lo necesitan.
Nos apasiona dar soluciones a asuntos complejos con excelencia y
profesionalidad, sobre todo desde una dimensión profundamente
humana. Nos avalan 20 años de dedicarnos al Derecho a la salud.
DEBIDO A QUE ME DEDIQUE AL DERECHO A LA SALUD –LA HISTORIA DE
MI MADRE
Hace 17 años mi madre sufrió de un aneurisma, fue intervenida
quirúrgicamente en el Hospital Naval sin éxito. Luego quedando internada
en el Hospital Aeronáutico perteneciente a la obra social de mi padre de
toda la vida quien trabajo hasta el momento de su jubilación en la Fuerza
Aérea como personal civil.
Al término de 30 días mi madre no despertaba, pasaba de sala de piso a
terapia intensiva. Una mañana los médicos comunico a la familia que la
debían externar del hospital, que ella se encontraba en estado
vegetativo y la teníamos que llevar a nuestra casa.
Como hija he sentido la tristeza, desolación y el desconsuelo de tal noticia,
más aún estaba embarazada de 6 meses de mi hija Valentina y bajo un
embarazo de alto riesgo. El contexto en la familia era muy complicado, a
esa altura mi padre tenía 80 años y sus problemas de salud.
Yo era abogada, pero en un estado complejo por mi embarazo, por lo
tanto mi hermana y yo salimos a golpear las puertas de la Fuerza Aérea
para que le provean a mi madre un lugar donde estar, un centro de
rehabilitación y o un geriátrico. Recorrimos todas y cada una de las
delegaciones y oficinas de la Fuerza y las respuestas siempre eran
negativas. Asumimos y soportamos los atropellos de todos aquellos
hombres de uniformes con tiras y alitas en el pecho, viendo como
vulneraban día a día los derechos a la salud y dignidad de mi madre en las
condiciones que se encontraba.
El camino fue muy duro para ambas, yo desolada por la situación de mi
madre y teniendo que intentar cuidar un embarazo muy complejo y mi
hermana devastada por la situación y apuntalándome para que mí
embarazo no corra más riesgos.
Juntas hemos pasado muchas horas de sufrimiento, aprendizaje
y lucha. Éramos dos mujeres que encontrábamos solo burocracia y burla
en tal obra social.
En esos momentos tan terribles de la vida, no se necesitan
simpáticos, gente disfrazada de buena, el que dice soy amigo “de ….” sino
de agallas y poder contar con un buen asesoramiento jurídico. Coraje
sobre todo!
Desde que salí de la facultad hace 20 años me dedique al Derecho
Constitucional, a iniciar acciones de Amparos –sobre todo eran cuestiones
bancarias-.
En este momento tan doloroso me tocaba con la poca Fuerza que tenía
hacerlo por mi madre a los efectos de solicitar a un Juez Federal la
asistencia y que resguarde los derechos fundamentales de su vida.
En una semana, tuvimos el Amparo a nuestro favor y mi madre estuvo
cuidada en un geriátrico con rehabilitación, con todas las prestaciones
correspondientes, pagado por la misma obra social, por el lapso de dos
años hasta que falleció. Allí comenzó mi cruzada y mis especializaciones y
doctorados en Derecho a la salud, para asesorar y ayudar a la gente con
reclamaciones por vulneración de sus derechos de salud, especialmente
en lo relacionado con la cobertura e incumplimientos de obras sociales y
prepagas, para personas que realmente la necesitan y quedan con la
negativa de estas.
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