“Te creés perfecta”: Cuando la envidia y la clase social se convierten en formas de bullying. El caso de Delfina.
Discriminación por apariencia positiva y nivel socioeconómico.
El caso de Delfina Delfina tiene 17 años y asiste a un colegio privado tradicional de zona norte. Es una alumna aplicada, extrovertida, de contextura física esbelta y muy cuidada en su aspecto personal. Vive en un barrio cerrado y sus padres tienen una posición económica desahogada. Estas características, lejos de ser neutrales, fueron el punto de partida de una hostilidad constante por parte de sus compañeras. Le decían: “Te creés modelo porque sos flaca” “Seguro tu mamá te opera todo” “No podés ser tan perfecta, no es real” “Vivís en una burbuja, no entendés nada de la vida” A lo largo de dos años, Delfina fue víctima de exclusión, burlas en redes sociales, grabaciones ocultas en los baños del colegio, e incluso sabotaje de trabajos prácticos. En un cumpleaños de quince fue directamente desinvitada “por no encajar”. En 2024, comenzó a tener cuadros de angustia y ataques de pánico al ingresar al colegio. Su terapeuta diagnosticó trastorno de ansiedad social con deterioro funcional, asociado al entorno escolar hostil. La madre pidió varias entrevistas con directivos. La respuesta fue siempre la misma: “Delfina tiene que aprender a llevarse bien con todos”, sin implementar ninguna intervención institucional efectiva. En mayo de 2025, al intentar rematricular a su hija para el último año, el colegio denegó el acceso a la plataforma virtual. Al reclamar telefónicamente, le dijeron que “se estaba evaluando la continuidad de la alumna por falta de adaptación social y conflictos reiterados con sus pares”.
Acción del estudio jurídico Desde el estudio jurídico Gabriela Sciolla presentamos una acción de amparo con medida cautelar solicitando la inmediata rematriculación de Delfina, argumentando:
Discriminación estructural basada en apariencia física, género y nivel socioeconómico.
Vulneración del derecho a la educación, la salud psíquica y la no discriminación.
Responsabilidad institucional por omisión de actuación ante denuncias de bullying. Normativa aplicada:
Constitución Nacional (arts. 14, 16, 75 inc. 22)
Ley 26.061 (Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes)
Ley 23.592 (actos discriminatorios)
Convención sobre los Derechos del Niño (art. 28)
Observación General Nº 13 del Comité de los Derechos del Niño (violencia en el entorno escolar)
Ley 26.892 (Convivencia y abordaje del conflicto en instituciones educativas) Jurisprudencia aplicada “C.D. c/ Instituto Educativo Privado M.” – Juzgado CAyT Nº 15, CABA (2022) La justicia ordenó la rematriculación de una alumna discriminada por sus pares “por diferencias físicas y de clase”, determinando que “la omisión del colegio en actuar equivale a consentimiento tácito del acoso escolar”. “A.P. c/ Colegio San C.” – Juzgado Civil N.º 90, CABA (2021) El juez resolvió a favor de la alumna excluida por motivos de imagen corporal y apariencia, considerando la pasividad institucional como una forma de violencia institucional indirecta. Resolución judicial en el caso de Delfina El tribunal ordenó como medida autosatisfactiva la rematriculación inmediata y la continuidad educativa sin represalias. Exigió al colegio presentar un plan de abordaje institucional con acompañamiento psicológico para la alumna.
La belleza no es provocación. El privilegio no justifica la violencia. La escuela no puede ser un campo de hostilidad. Desde nuestro estudio, defendemos el derecho a aprender en paz, sin importar cómo te veas o dónde vivas.
Estudio jurídico Gabriela Sciolla – Amparos de salud y educación con enfoque en derechos humanos. Podes seguirnos en nuestra página institucional http://www.sciolla-casariego.com. Contacto 0116 189-9384.
Publicado por SCIOLLA-CASARIEGO ESPECIALISTAS EN AMPAROS
A QUE SE DEDICA EL ESTUDIO-QUIENES SOMOS
Nos especializamos en Amparos de Salud, ante la negativa de las Obras
Sociales o Prepagas a brindar las prestaciones médicos asistenciales que
corresponden. La acción de amparo es una herramienta judicial rápida y
eficaz, que resguarda los derechos fundamentales de las personas.
Entendemos que los problemas de nuestros clientes demandan más de
nosotros que meros conocimientos jurídicos. Por ello le ofrecemos
nuestra experiencia, conocimiento práctico y sectorial. Hacemos lo que
mejor sabemos hacer para quienes lo necesitan.
Nos apasiona dar soluciones a asuntos complejos con excelencia y
profesionalidad, sobre todo desde una dimensión profundamente
humana. Nos avalan 20 años de dedicarnos al Derecho a la salud.
DEBIDO A QUE ME DEDIQUE AL DERECHO A LA SALUD –LA HISTORIA DE
MI MADRE
Hace 17 años mi madre sufrió de un aneurisma, fue intervenida
quirúrgicamente en el Hospital Naval sin éxito. Luego quedando internada
en el Hospital Aeronáutico perteneciente a la obra social de mi padre de
toda la vida quien trabajo hasta el momento de su jubilación en la Fuerza
Aérea como personal civil.
Al término de 30 días mi madre no despertaba, pasaba de sala de piso a
terapia intensiva. Una mañana los médicos comunico a la familia que la
debían externar del hospital, que ella se encontraba en estado
vegetativo y la teníamos que llevar a nuestra casa.
Como hija he sentido la tristeza, desolación y el desconsuelo de tal noticia,
más aún estaba embarazada de 6 meses de mi hija Valentina y bajo un
embarazo de alto riesgo. El contexto en la familia era muy complicado, a
esa altura mi padre tenía 80 años y sus problemas de salud.
Yo era abogada, pero en un estado complejo por mi embarazo, por lo
tanto mi hermana y yo salimos a golpear las puertas de la Fuerza Aérea
para que le provean a mi madre un lugar donde estar, un centro de
rehabilitación y o un geriátrico. Recorrimos todas y cada una de las
delegaciones y oficinas de la Fuerza y las respuestas siempre eran
negativas. Asumimos y soportamos los atropellos de todos aquellos
hombres de uniformes con tiras y alitas en el pecho, viendo como
vulneraban día a día los derechos a la salud y dignidad de mi madre en las
condiciones que se encontraba.
El camino fue muy duro para ambas, yo desolada por la situación de mi
madre y teniendo que intentar cuidar un embarazo muy complejo y mi
hermana devastada por la situación y apuntalándome para que mí
embarazo no corra más riesgos.
Juntas hemos pasado muchas horas de sufrimiento, aprendizaje
y lucha. Éramos dos mujeres que encontrábamos solo burocracia y burla
en tal obra social.
En esos momentos tan terribles de la vida, no se necesitan
simpáticos, gente disfrazada de buena, el que dice soy amigo “de ….” sino
de agallas y poder contar con un buen asesoramiento jurídico. Coraje
sobre todo!
Desde que salí de la facultad hace 20 años me dedique al Derecho
Constitucional, a iniciar acciones de Amparos –sobre todo eran cuestiones
bancarias-.
En este momento tan doloroso me tocaba con la poca Fuerza que tenía
hacerlo por mi madre a los efectos de solicitar a un Juez Federal la
asistencia y que resguarde los derechos fundamentales de su vida.
En una semana, tuvimos el Amparo a nuestro favor y mi madre estuvo
cuidada en un geriátrico con rehabilitación, con todas las prestaciones
correspondientes, pagado por la misma obra social, por el lapso de dos
años hasta que falleció. Allí comenzó mi cruzada y mis especializaciones y
doctorados en Derecho a la salud, para asesorar y ayudar a la gente con
reclamaciones por vulneración de sus derechos de salud, especialmente
en lo relacionado con la cobertura e incumplimientos de obras sociales y
prepagas, para personas que realmente la necesitan y quedan con la
negativa de estas.
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