La infertilidad no es un capricho.
No es un deseo superficial.
Es un diagnóstico médico reconocido por la Organización Mundial de la Salud.
Detrás de cada tratamiento de fertilización asistida hay años de espera, estudios, frustraciones y un enorme desgaste emocional.
Por eso, cuando la obra social o prepaga niega continuar con los intentos, el impacto no es solo médico.
Es profundamente humano.
¿Qué dice la ley?
En Argentina rige la Ley 26.862 de Reproducción Médicamente Asistida, que garantiza el acceso integral a técnicas de fertilización asistida.
La normativa establece cobertura obligatoria, incluyendo:
- técnicas de baja complejidad
- técnicas de alta complejidad
- medicación
- estudios complementarios
La reglamentación fija un mínimo de intentos:
- Hasta 4 intentos anuales de baja complejidad
- Hasta 3 intentos de alta complejidad
Pero atención:
Ese número no puede interpretarse de manera rígida cuando existe indicación médica fundada.
¿Qué hacen muchas prepagas?
En la práctica, suelen:
- cortar el tratamiento al llegar al límite reglamentario
- negar nuevos intentos aunque exista recomendación médica
- rechazar cobertura por edad sin análisis del caso concreto
- exigir requisitos no previstos en la ley
Y allí comienza el conflicto.
¿Puede iniciarse un amparo?
Sí.
La jurisprudencia ha sostenido que el derecho a formar una familia está protegido constitucionalmente y se vincula con:
- el derecho a la salud
- el derecho a la autonomía reproductiva
- el derecho al proyecto de vida
La doctrina de la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha reiterado que las obras sociales no pueden restringir derechos reconocidos por ley mediante interpretaciones administrativas limitativas.
Si el médico indica continuar, y existe posibilidad terapéutica, la negativa puede resultar arbitraria.
El componente emocional
No estamos ante un tratamiento cosmético.
Estamos ante personas que invierten:
- tiempo
- recursos
- energía emocional
- esperanza
Cada negativa administrativa suele vivirse como una sentencia.
Y el sistema de salud no puede transformarse en un obstáculo para el proyecto familiar.
Conclusión
Cuando la prepaga niega continuar un tratamiento de fertilización asistida indicado médicamente, el amparo es una herramienta legítima para garantizar el acceso efectivo a la cobertura.
La maternidad y la paternidad no pueden depender de una interpretación restrictiva de una planilla.
Son parte del derecho a la salud y del proyecto de vida.
Jurisprudencia relevante
Cámara Nacional en lo Civil y Comercial Federal – Plenario “Gayoso”
En el fallo plenario dictado por la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal, conocido como “Gayoso”, se estableció que:
Los tres tratamientos de alta complejidad previstos en la reglamentación son por año y no constituyen un límite absoluto o de por vida.
Este criterio es seguido actualmente por los tribunales en materia de salud.
Fallos contra prepagas (ejemplo: OSDE)
La misma Cámara ha condenado reiteradamente a empresas como OSDE a cubrir tratamientos de fertilización de alta complejidad cuando la negativa se basaba en supuestos límites agotados.
Los jueces han sostenido que:
- El derecho a la salud reproductiva tiene jerarquía constitucional.
- Debe primar la indicación médica.
- No pueden imponerse interpretaciones restrictivas que frustren el acceso al tratamiento.
Si estas pasando por una situación así, contáctate, podemos ayudarte.Nos avalan 26 años en el ejercicio de la profesion.
Publicado por SCIOLLA-CASARIEGO ESPECIALISTAS EN AMPAROS
A QUE SE DEDICA EL ESTUDIO-QUIENES SOMOS
Nos especializamos en Amparos de Salud, ante la negativa de las Obras
Sociales o Prepagas a brindar las prestaciones médicos asistenciales que
corresponden. La acción de amparo es una herramienta judicial rápida y
eficaz, que resguarda los derechos fundamentales de las personas.
Entendemos que los problemas de nuestros clientes demandan más de
nosotros que meros conocimientos jurídicos. Por ello le ofrecemos
nuestra experiencia, conocimiento práctico y sectorial. Hacemos lo que
mejor sabemos hacer para quienes lo necesitan.
Nos apasiona dar soluciones a asuntos complejos con excelencia y
profesionalidad, sobre todo desde una dimensión profundamente
humana. Nos avalan 20 años de dedicarnos al Derecho a la salud.
DEBIDO A QUE ME DEDIQUE AL DERECHO A LA SALUD –LA HISTORIA DE
MI MADRE
Hace 17 años mi madre sufrió de un aneurisma, fue intervenida
quirúrgicamente en el Hospital Naval sin éxito. Luego quedando internada
en el Hospital Aeronáutico perteneciente a la obra social de mi padre de
toda la vida quien trabajo hasta el momento de su jubilación en la Fuerza
Aérea como personal civil.
Al término de 30 días mi madre no despertaba, pasaba de sala de piso a
terapia intensiva. Una mañana los médicos comunico a la familia que la
debían externar del hospital, que ella se encontraba en estado
vegetativo y la teníamos que llevar a nuestra casa.
Como hija he sentido la tristeza, desolación y el desconsuelo de tal noticia,
más aún estaba embarazada de 6 meses de mi hija Valentina y bajo un
embarazo de alto riesgo. El contexto en la familia era muy complicado, a
esa altura mi padre tenía 80 años y sus problemas de salud.
Yo era abogada, pero en un estado complejo por mi embarazo, por lo
tanto mi hermana y yo salimos a golpear las puertas de la Fuerza Aérea
para que le provean a mi madre un lugar donde estar, un centro de
rehabilitación y o un geriátrico. Recorrimos todas y cada una de las
delegaciones y oficinas de la Fuerza y las respuestas siempre eran
negativas. Asumimos y soportamos los atropellos de todos aquellos
hombres de uniformes con tiras y alitas en el pecho, viendo como
vulneraban día a día los derechos a la salud y dignidad de mi madre en las
condiciones que se encontraba.
El camino fue muy duro para ambas, yo desolada por la situación de mi
madre y teniendo que intentar cuidar un embarazo muy complejo y mi
hermana devastada por la situación y apuntalándome para que mí
embarazo no corra más riesgos.
Juntas hemos pasado muchas horas de sufrimiento, aprendizaje
y lucha. Éramos dos mujeres que encontrábamos solo burocracia y burla
en tal obra social.
En esos momentos tan terribles de la vida, no se necesitan
simpáticos, gente disfrazada de buena, el que dice soy amigo “de ….” sino
de agallas y poder contar con un buen asesoramiento jurídico. Coraje
sobre todo!
Desde que salí de la facultad hace 20 años me dedique al Derecho
Constitucional, a iniciar acciones de Amparos –sobre todo eran cuestiones
bancarias-.
En este momento tan doloroso me tocaba con la poca Fuerza que tenía
hacerlo por mi madre a los efectos de solicitar a un Juez Federal la
asistencia y que resguarde los derechos fundamentales de su vida.
En una semana, tuvimos el Amparo a nuestro favor y mi madre estuvo
cuidada en un geriátrico con rehabilitación, con todas las prestaciones
correspondientes, pagado por la misma obra social, por el lapso de dos
años hasta que falleció. Allí comenzó mi cruzada y mis especializaciones y
doctorados en Derecho a la salud, para asesorar y ayudar a la gente con
reclamaciones por vulneración de sus derechos de salud, especialmente
en lo relacionado con la cobertura e incumplimientos de obras sociales y
prepagas, para personas que realmente la necesitan y quedan con la
negativa de estas.
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