Uno de los conflictos más comunes que enfrentan las familias de niños con discapacidad es la cobertura de la maestra integradora. Muchas obras sociales confunden su rol con el de una «MAI» (Maestra de Apoyo a la Inclusión) designada por el Estado, y se niegan a cubrir este acompañamiento esencial.
Es una profesional que acompaña al alumno con discapacidad en la escuela común, ayudándolo en su autonomía, inclusión y desarrollo pleno dentro del aula. No reemplaza a la docente de grado, sino que trabaja junto a ella, según lo que indique el equipo interdisciplinario.
La educación inclusiva es un derecho garantizado por la Ley 26.378 y por la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, con jerarquía constitucional. Negar el servicio de una maestra integradora es una forma de discriminación encubierta, que puede ser denunciada y revertida mediante acción de amparo.
¿Qué debe cubrir la obra social?
Maestra integradora (acompañante pedagógica)
Evaluación psicopedagógica
Apoyo escolar terapéutico si corresponde
Apoyo de equipo interdisciplinario (fonoaudiología, psicología, psicopedagogía)
Jurisprudencia reciente (2024):
“La negativa de la obra social a brindar maestra integradora vulnera el derecho a la igualdad, a la educación y al desarrollo integral del niño con discapacidad”
Juzg. Cont. Adm. N° 6, CABA, “E. M. A. c/ Obra Social Y s/ amparo”, 15/04/2024
“No se trata de una prestación estética ni secundaria: es condición para el acceso real al sistema educativo.”
CNFed. Civ. y Com., Sala III, “A. L. M. c/ Obra Social Z s/ amparo”, 2023.
*“L., A. E. c/ OSPIM s/ Amparo” – Juzgado Contencioso Administrativo Federal N° 9 – 2023**
“La intervención de una maestra integradora forma parte del proceso educativo de niños con necesidades especiales. Su presencia debe garantizarse en el marco del derecho a la educación y la igualdad de oportunidades”.
📍**“G., J. A. c/ OSPEDYC s/ Amparo” – Juzgado Federal de Campana – 2022**
El juez determinó que:
“La cobertura de una maestra integradora no puede ser sustituida por lo ofrecido por el Estado. El agente de salud debe cubrirla si está indicada por el equipo terapéutico”.
¿Cómo actuar ante una negativa?
- Solicitá la prestación por escrito con diagnóstico médico y dictamen del equipo escolar.
- Si hay silencio o rechazo, iniciá un amparo con medida cautelar urgente.
- Adjuntá jurisprudencia, dictámenes escolares y antecedentes clínicos.
- No esperes a que pierda días de clase: la Justicia responde rápido.
- Presentar diagnóstico y certificado de discapacidad.
- Acompañar informe de psicopedagoga y escuela.
- Pedir formalmente la cobertura.
- En caso de negativa, iniciar amparo con medida cautelar.
¿Cuál es la diferencia entre MAI y Maestra Integradora?
Maestra Integradora: es parte del tratamiento del niño. La obra social debe cubrirla conforme Ley 24.901 si es indicada.
MAI: depende del Ministerio de Educación. Puede o no ser designada. No está garantizada en términos operativos ni horarios.
El derecho a una educación inclusiva real requiere de una red de apoyos efectivos. Las maestras integradoras no son un lujo: son un derecho.
Si estas pasando por algo parecido, donde la obra social y/o prepaga te deniegan las prestaciones, no dejes vulnerar los derechos de tu hijo. Llámanos, podemos ayudarte al 011 6189-9384
Publicado por SCIOLLA-CASARIEGO ESPECIALISTAS EN AMPAROS
A QUE SE DEDICA EL ESTUDIO-QUIENES SOMOS
Nos especializamos en Amparos de Salud, ante la negativa de las Obras
Sociales o Prepagas a brindar las prestaciones médicos asistenciales que
corresponden. La acción de amparo es una herramienta judicial rápida y
eficaz, que resguarda los derechos fundamentales de las personas.
Entendemos que los problemas de nuestros clientes demandan más de
nosotros que meros conocimientos jurídicos. Por ello le ofrecemos
nuestra experiencia, conocimiento práctico y sectorial. Hacemos lo que
mejor sabemos hacer para quienes lo necesitan.
Nos apasiona dar soluciones a asuntos complejos con excelencia y
profesionalidad, sobre todo desde una dimensión profundamente
humana. Nos avalan 20 años de dedicarnos al Derecho a la salud.
DEBIDO A QUE ME DEDIQUE AL DERECHO A LA SALUD –LA HISTORIA DE
MI MADRE
Hace 17 años mi madre sufrió de un aneurisma, fue intervenida
quirúrgicamente en el Hospital Naval sin éxito. Luego quedando internada
en el Hospital Aeronáutico perteneciente a la obra social de mi padre de
toda la vida quien trabajo hasta el momento de su jubilación en la Fuerza
Aérea como personal civil.
Al término de 30 días mi madre no despertaba, pasaba de sala de piso a
terapia intensiva. Una mañana los médicos comunico a la familia que la
debían externar del hospital, que ella se encontraba en estado
vegetativo y la teníamos que llevar a nuestra casa.
Como hija he sentido la tristeza, desolación y el desconsuelo de tal noticia,
más aún estaba embarazada de 6 meses de mi hija Valentina y bajo un
embarazo de alto riesgo. El contexto en la familia era muy complicado, a
esa altura mi padre tenía 80 años y sus problemas de salud.
Yo era abogada, pero en un estado complejo por mi embarazo, por lo
tanto mi hermana y yo salimos a golpear las puertas de la Fuerza Aérea
para que le provean a mi madre un lugar donde estar, un centro de
rehabilitación y o un geriátrico. Recorrimos todas y cada una de las
delegaciones y oficinas de la Fuerza y las respuestas siempre eran
negativas. Asumimos y soportamos los atropellos de todos aquellos
hombres de uniformes con tiras y alitas en el pecho, viendo como
vulneraban día a día los derechos a la salud y dignidad de mi madre en las
condiciones que se encontraba.
El camino fue muy duro para ambas, yo desolada por la situación de mi
madre y teniendo que intentar cuidar un embarazo muy complejo y mi
hermana devastada por la situación y apuntalándome para que mí
embarazo no corra más riesgos.
Juntas hemos pasado muchas horas de sufrimiento, aprendizaje
y lucha. Éramos dos mujeres que encontrábamos solo burocracia y burla
en tal obra social.
En esos momentos tan terribles de la vida, no se necesitan
simpáticos, gente disfrazada de buena, el que dice soy amigo “de ….” sino
de agallas y poder contar con un buen asesoramiento jurídico. Coraje
sobre todo!
Desde que salí de la facultad hace 20 años me dedique al Derecho
Constitucional, a iniciar acciones de Amparos –sobre todo eran cuestiones
bancarias-.
En este momento tan doloroso me tocaba con la poca Fuerza que tenía
hacerlo por mi madre a los efectos de solicitar a un Juez Federal la
asistencia y que resguarde los derechos fundamentales de su vida.
En una semana, tuvimos el Amparo a nuestro favor y mi madre estuvo
cuidada en un geriátrico con rehabilitación, con todas las prestaciones
correspondientes, pagado por la misma obra social, por el lapso de dos
años hasta que falleció. Allí comenzó mi cruzada y mis especializaciones y
doctorados en Derecho a la salud, para asesorar y ayudar a la gente con
reclamaciones por vulneración de sus derechos de salud, especialmente
en lo relacionado con la cobertura e incumplimientos de obras sociales y
prepagas, para personas que realmente la necesitan y quedan con la
negativa de estas.
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